Seguramente de pequeño (y a veces de grande) escuchaste hasta el cansancio “ponte zapatos que te vas a enfermar”. Si tu mamá también fue de esas que limitó tus ganas de correr descalzo por toda la casa, te tenemos una triste noticia: tu mamá se equivocó, andar descalzos no te enfermará. 

Se ha comprobado que los resfriados, que normalmente son más comunes durante las épocas frías y lluviosas, poco o nada tienen que ver con andar descalzos. Seguro lo sospechabas, pero aquí tienes la explicación.

Primero aclaremos qué son los resfriados…

Los resfriados son infecciones provocadas por virus que hay en el aire y que entran en nuestro organismo al ser respirados o al entrar en contacto con nuestra mucosidad nasal o saliva. Estos tipos de virus son más frecuentes en ambientes de baja humedad o de baja temperatura, por ello el invierno es su época favorita para existir y reproducirse.

Nuestras barreras para protegernos funcionan mejor en condiciones húmedas o cálidas, de ahí que seguramente tu mamá, como las miles de mamás en el mundo hayan hecho una relación clara entre el frío que te entra por los pies con las posibilidades de enfermarte después.

¡Y sí! Estudios recientes demuestran que al andar descalzos se produce una vasoconstricción de las mucosas nasales, una condición que puede reducir la capacidad inmunológica en el tracto respiratorio.

Peeeeeeeero…

Para que una infección ocurra, tienen que haber ciertas condiciones. La principal es una época de frío, pues como ya hablamos anteriormente este tipo de clima es el más propicio para que los virus sobrevivan.

Así que el verano es un gran momento para andar descalzos cuantos días quieras sin temor a enfermarte, y en invierno, más que cuidar tus pies, presta atención al lavado de manos, a no compartir objetos de aseo y a vacunarte. ¡Deja que tus pies sean libres!

Escrito por:Mimisqui de Loft Media LATAM

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