Si estás llegando a los 45 años de edad, es probable que hayas comenzado a padecer algunos de los síntomas de la menopausia. ¿Qué es eso? Acá te decimos cómo prepararte para ese momento, esta guía te será de gran ayuda.

Todas las mujeres atravesamos por este período en el que nuestro organismo comienza a producir menos estrógenos,  las hormonas sexuales que se encargan de regular principalmente nuestro ciclo menstrual; de ahí que no sea raro que, a partir de los 40-45 años, nuestro período se vea afectado.

Pero los estrógenos no sólo son importantes para fines reproductivos y fisiológicos, sino para diversos aspectos de nuestra salud, por lo que la pérdida de estos acarrean diversos cambios significativos en nuestro organismo.

En nuestro país, la menopausia suele presentarse alrededor de los 49.5 años.

Menopausia, ¿qué es lo que le pasará a mi cuerpo?

A esta edad, nuestros ciclos pueden ser menos regulares, con más o con menos sangrado del normal, o presentarse esporádicamente, clínicamente se le conoce como período de transición (anteriormente conocido como climaterio). Cuando la regla deja de presentarse por 12 meses, entonces sí, será el momento de darle la bienvenida a la menopausia.

Huesos menos fuertes

Todo el tiempo tenemos una pérdida de masa ósea y nuestro organismo es capaz de generar nueva, sobre todo antes de los 30 años, pero después de esta edad la pérdida es más rápida que la recuperación. Esto nos afecta más a las mujeres, pues los estrógenos también están involucrados en la generación de nuevo hueso, por lo que su carencia aumenta el riesgo de padecer problemas como osteopenia u osteoporosis.

5 de cada 10 mujeres en la menopausia pueden padecer osteoporosis.

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Cambios en la piel

Nuestra piel también sufre cambios, los más notables (y más odiados) son líneas de expresión ¡más marcadas y más numerosas! Con una piel frágil que puede lucir deshidratada, e incluso que puede perder luminosidad.

Cambios en la masa muscular

El estrógeno también juega un papel importante en la distribución de nuestra grasa corporal. Cuando su producción disminuye con la menopausia, nuestro cuerpo comienza  a deformarse. Pasamos de tener forma de pera al de una manzana, debido a que aumenta la acumulación de grasa visceral en el abdomen.

Además, nuestro metabolismo se vuelve más lento, provocando que incluso comiendo lo mismo que antes y realizando la misma actividad física aumentemos de peso. Por eso es importante ajustar nuestra dieta con la llegada de la menopausia.

Problemas cardiovasculares

Otro efecto menos conocido, pero sin duda el más relevante, son los problemas cardiovasculares a los que nos enfrentamos tras perder los estrógenos. ¿El corazón? ¡Sí! Los niveles altos de triglicéridos pueden aumentar el colesterol malo (LDL) y provocar que nuestras arterias se tapen, lo que puede terminar en infartos o hipertensión arterial.

Esto se debe a que como los estrógenos juegan un papel muy importante en la distribución de la grasa en nuestro organismo, esto también afecta a la salud de nuestro corazón. Al igual que provoca que los vasos sanguíneos se cierren y haya un desequilibrio entre el colesterol “bueno” y “malo”.

Por si no pareciera ser suficiente, otros problemas que suelen presentarse con la llegada de la menopausia incluyen:

  • Menos energía que antes
  • Falta de concentración
  • Mala memoria
  • Irritabilidad

¿Cómo reducir los síntomas de la menopausia?

Afortunadamente todos estos síntomas de la menopausia pueden disminuir con la ayuda de terapias hormonales, que te ayudan a nivelar los estrógenos que tu cuerpo ya no está produciendo.

Estas terapias son una gran opción si estás buscando disminuir la sintomatología de la menopausia, acércate a tu ginecóloga y consulta con ella si puedes recibir este tipo de terapias.

Escrito por:Mimisqui de Loft Media LATAM

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