¿Tú o tu familia se enfermó del estómago por algo que cocinaste? Si es la primera vez que te pasa, ¡felicidades! puede que no se deba a tus dotes culinarios, sino que pudieron haber adquirido una ETA y ni se dieron cuenta.

Las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) son aquellos males que nos dan como consecuencia de haber consumido productos alimenticios contaminados. Estos pueden contener microorganismos dañinos (virus, bacterias, hongos, parásitos), o bien, sustancias extrañas, como son químicos y algunos residuos inorgánicos.

Estos contaminantes pueden provocarnos mareos, debilidad, fiebre, diarrea, dolor abdominal, vómito y hasta producción de heces con sangre, lo que podría llevarnos de un leve dolor de estómago hasta una fuerte infección que derive en la muerte.

Según la OMS, cada año mueren más de 9 mil personas en el continente americano a causa de una ETA.

¿Cómo preparas tus alimentos?

Los alimentos que llevas a la mesa pasan por una serie de procesos denominada cadena de producción, la cual involucra todas las fases por las que pasan los alimentos antes de ser ingeridos (cosecha, producción, distribución, venta y preparación).

Si alguno de ellos se lleva a cabo de manera insalubre, como regar verduras con agua contaminada, mezclar carnes putrefactas con sanas o no lavar bien los alimentos antes de cocerlos, el riesgo de enfermarnos incrementa considerablemente. Por esta razón, ¡no es recomendable consumir cuanta cosa veamos en la calle!

Por otro lado, aunque no sepamos con seguridad si un producto puede contener algún bichito dañino o no, lo que sí podemos controlar es la manera en que preparamos nuestros alimentos antes de consumirlos y así disminuir el riesgo de enfermarnos.

Los principales causantes que provocan enfermedades diarreicas son:

 

  • Noroviru
  • Campylobacter
  • E. coli
  • Salmonella (no tifoidea)

 

 

Evita la contaminación cruzada

Este término se refiere a aquel paso de contaminantes de un alimento a otro, provocado por manipular los alimentos sin haberse lavado las manos previamente o al utilizar los mismos utensilios para cocinar (por ejemplo, cuando cortamos carne cruda y con el mismo cuchillo sucio cortamos la verdura para la ensalada). ¿Te suena familiar?

Para evitar enfermarte, la Organización Mundial de la Salud nos señala 5 elementos clave para consumir alimentos más seguros:

  1. Mantén la limpieza a la hora de preparar. Lava tus manos antes de cocinar y después de haber manipulado carne o verdura cruda.
  2. Separa los alimentos crudos de los cocidos. Recuerda que los alimentos crudos pueden contener microorganismos vivos que pueden afectar a tu salud.
  3. Alimentos bien cocidos. Si el pollito sigue rozado o tu carne con jugos rojos, evita su consumo.
  4. Mantén los alimentos a temperaturas seguras. Si te fascina el recalentado, no olvides mantener tus alimentos sellados y bien refrigerados.
  5. Usa agua y utensilios seguros. Lava bien tus alimentos, al igual que los sartenes, cuchillos y cualquier utensilio con el que cocines.

De esta forma, lograrás evitar padecer seguido del estómago y poner en riesgo tu salud. Y no olvides que si tú o alguien que conoces presenta síntomas como diarrea y fiebre después de haber comido algo dañino, deben al médico lo antes posible.

Bon appétit!

 

Escrito por:Mimisqui de Loft Media LATAM

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