Es común oír que, por su reloj biológico, las mujeres que desean ser madres deben de embarazarse a una edad más o menos temprana (20-35 años). Basado en la creencia de que, entre más tiempo tardes en embarazarte, mayores son los riesgos que podrían correr tu hijo durante el período de gestación. ¿Qué tan cierto es esto?

En 2017, en México hubo cerca de 230 mil embarazos de mujeres mayores de 35 años de edad.

Actualmente, hay muchas mujeres que han logrado embarazarse y dieron felizmente a luz después de haber llegado al cuarto piso de edad y sin haber tenido problema alguno durante el período de gestación ni con el recién nacido. Sin embargo, en otros casos no ocurre así, pues se ha comprobado biológicamente que entre mayor sea la edad de maternidad, aumenta probabilidad de que la vida de la madre y del bebé corran peligro.

Esto se debe a que, a medida en que avanza la edad de la mujer, su fecundidad presenta una disminución progresiva. Algunos de los riesgos que implica embarazarse a una “edad tardía”, incluyen:

  • Mayor riesgo de aborto espontáneo
  • Presión arterial alta
  • Diabetes gestacional
  • Trabajo de parto complicado
  • Algún defecto congénito en el feto

Esta última es muy importante, ya que después de cumplir 35 años aumenta la probabilidad de presentar alteraciones congénitas relacionadas con un mayor o menor número de cromosomas. Cuando este número varía, puede afectar el desarrollo ulterior del embrión. Por ejemplo, la probabilidad de que una mujer conciba a un niño o niña (vivo) con síndrome de Down es de 1 de 100, comparado con 1 en 1,250 de una mujer de 25 años.

Se calcula que cada año 303 mil recién nacidos fallecen durante las primeras cuatro semanas de vida en el mundo debido a anomalías congénitas.” -OMS (2016)

Desafortunadamente, muchas mujeres llegan a presentar abortos espontáneos en el primer trimestre de embarazo como consecuencia de una malformación congénita. Pero no te preocupes, ya que la edad tampoco es determinante para que se presenten este tipo de casos.

Algunas medidas de prevención para evitar anomalías congénitas durante el período de reproducción incluyen:

  • La vacunación
  • Ingesta suficiente de ácido fólico y yodo
  • Una adecuada alimentación
  • El uso de cuidados prenatales

Por otro lado, es muy común en las mujeres que desean tener hijos verse obligadas a posponer sus planes de embarazo por diversas razones, principalmente las laborales. Debido a ello, recurren al congelamiento de sus óvulos sanos a temprana edad en centros de reproducción asistida para que, si lo deciden más tarde, puedan lograr embarazarse exitosamente.

Por otro lado, también existen pruebas de tamizaje prenatal, es decir, aquellas que permiten la identificación de complicaciones en el embarazo como las alteraciones cromosómicas, tal es el caso de HarmonyTM.

HarmonyTM es una prueba prenatal no invasiva que detecta las alteraciones cromosómicas más frecuentes y permite tomar decisiones informadas. Puede ser utilizado en mujeres de diferentes edades a partir de 10 semanas de gestación, mediante pruebas de sangre. Esto contribuye a acudir con médicos especializados más rápidamente para realizar otras pruebas que lleven a un diagnóstico oportuno y eficaz.

Si tú o alguien que conoces tiene planes de embarazo después de los 30 años de edad, te recomendamos acudir con un médico genetista para que reciban asesoría especializada que explique con detalle sobre los posibles riesgos del embarazo y cómo poder prevenirlos.

 

Escrito por:Mimisqui de Loft Media LATAM

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