En temporada, en el cóctel, en la dieta o por placer, no cabe duda alguna de que la carne de pescado es una de las más deliciosas y nutritivas para nuestro organismo. Nos proveen de vitaminas y minerales esenciales como el zinc, hierro, vitaminas (A, B y D) y, por supuesto, proteínas.

De la misma forma, es muy reconocido por contener ácidos grasos polisaturados (como el famoso Omega 3), los cuales ofrecen múltiples beneficios a nuestro organismo, tales como: protección a nuestro sistema cardiovascular y potencializadores para el desarrollo del cerebro. Inclusive, por cada 3 gramos de ácidos grasos que consumas, puedes disminuir tus niveles de triglicéridos hasta en  un 30%.

Además, disminuye la presencia de arritmias y reduce el riesgo de tener trombosis e infartos, y al ser rico en vitamina D, es útil en la fortificación de huesos y dientes, hasta de nuestro sistema inmunes.

¿Cuál es el problema?

El dilema de comer pescado en la actualidad es que, debido a la contaminación industrial masiva de los océanos y ríos en lo largo y ancho de nuestro planeta, estamos consumiendo al mismo tiempo elementos bastante dañinos como el mercurio, bifenilos policlorados (PCBs), dioxinas, entre otros. ¿Sabes qué tan malignos son?

Mercurio

El mercurio es un metal pesado, producto de las plantas industriales impulsadas por carbón, seguidas por minería, metalurgia y la quema de basura que se depositan en el suelo o en el agua. Está comprobado que el mercurio se acumula a lo largo de la cadena alimenticia por lo que, entre más grande sea el pez, hay una mayor probabilidad de que contenga altas concentraciones de éste. Trayendo graves consecuencias como afectaciones al sistema nervioso central y periférico, así como disfunciones cognitivas y motrices.

Si una mujer ingiere mercurio al estar embarazada, podría tener repercusiones en el desarrollo del bebé, tales como: problemas de atención, déficit en las habilidades psicomotrices y dificultades en la capacidad de aprender y memorizar. Por ello, es recomendable limitar el consumo de pescados y mariscos cuando las mujeres están embarazadas o en periodo de lactancia.

PCBs

Los PCBs son químicos tóxicos solubles en grasa que se produjeron a lo largo del siglo XX como lubricantes y aislantes de equipo eléctrico. A pesar de que su uso está prohibido en muchos países, aún se encuentra activo en el medio ambiente y pueden causar  desde alteraciones de las células hasta  efectos a largo plazo como cáncer y retardo del crecimiento en los niños. Los peces con mayor concentración de PCBs son el salmón y los peces azules.

Recomendaciones

Para evitar la ingesta de altas concentraciones de mercurio, te sugerimos no consumir principalmente:

  • pez blanquillo
  • tiburón
  • pez espada
  • caballa rey

Por otro lado, peces como el bacalao, la pescadilla o el merlango tiene muy baja concentración de mercurio, por lo que puedes comerlo hasta dos veces a la semana sin problema alguno.

También procura no consumir más de 170 gramos de cualquier otro pescado a la semana. Y si piensas comer pescado crudo como el sushi, procura que sea elaborado por un experto.

No olvides el aguacate y las galletas saladas.

Escrito por:Mimisqui de Loft Media LATAM

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